Comedor

imagesPX9TG5JPNuestro centro cuenta con una comida elaborada en el propio centro, “Comida Casera”,para ofrecer a nuestros niños los mejores productos, cocinados a diario con esmero y cariño.

A través de este servicio, los niños tienen la oportunidad de conocer diferentes alimentos y variados en su forma, color y textura, al mismo tiempo que aprenden y adquieren hábitos saludables relacionados con la actividad de comer: lavarse las manos antes y después de comer, comer sentado, utilizar los cubiertos de forma adecuada, masticar bien, comer solo, probar alimentos desconocidos hasta ese momento, etc.

Para ello, el centro ofrece a las familias menús semanales variados que ha realizado una dietista, elaborados para satisfacer las necesidades nutricionales de nuestros peques. La elaboración de los menús se adapta a las necesidades de los niños por motivos de salud, especialmente en casos de alergia o intolerancia a determinados alimentos, cambiando o eliminando aquellos que ocasionen el problema en cuestión.

Los papis que deseen tener el menú en casa pueden solicitarlo en el propio centro.

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La educación nutricional y la adquisición de hábitos alimentarios son parte de la cultura alimentaria que una persona adquiere a lo largo de su vida, y es una labor de los padres y los educadores conseguir aportar esos conocimientos a los niños.

La alimentación es uno de los factores más importantes que interviene directamente en el correcto crecimiento y desarrollo de los niños. Si desde la infancia se inculcan unos buenos hábitos alimentarios, estos favorecerán una vida más saludable en la edad adulta, y contribuirán a prevenir problemas de salud.

A continuación ponemos a vuestra disposición el menú que ingieren los bebes de nuestra escuela infantil dividido por meses.

Los alimentos sólidos se introducirán  entre 4 y 6 meses si da señales de que está listo para comerlos. Hasta entonces, la leche materna o la leche de fórmula aportan todas las calorías y el valor nutritivo que tu hijo/a necesita y que su cuerpo puede absorber.

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¿Cómo me daré cuenta de que mi bebé está listo?

  Control de su cabecita. Tu bebé necesita poder mantener su cabeza en una posición firme y erguida.

  Pérdida del “reflejo de extrusión”. Para que tu bebé pueda mantener alimentos sólidos en su boca y después tragarlos, necesita dejar de usar su lengua para empujar la comida fuera de su boca.

  Sentarse bien cuando tiene apoyo. Incluso si tu bebé no está totalmente preparado para una sillita alta, necesita poder sentarse en una posición erguida para poder tragar bien los alimentos.

  Movimientos de masticado. El desarrollo de su boca y su lengua está sincronizado con el de su sistema digestivo. Para comenzar con los sólidos, es necesario que tu bebé pueda llevar los alimentos al fondo de su boca y tragar. A medida que aprenda a tragar correctamente, seguramente notes que babea menos. También puede ser que le estén por salir los dientes más o menos para el mismo periodo de tiempo.

  Aumento significativo de peso. La mayoría de los bebés están preparados para alimentarse con sólidos cuando han duplicado el peso que tuvieron al nacer (o pesan 15 libras o 7 kilos, aproximadamente) y tienen como mínimo 4 meses de edad.

  Cada vez tiene más apetito. Parece que tu bebé se queda con hambre, incluso cuando lo alimentas entre ocho y diez veces por día con leche materna o de fórmula.

  Curiosidad por lo que tú comes. Tal vez comience a observar tu tazón de arroz o intente agarrar un tenedor cargado de tallarines durante el trayecto del plato a tu boca.
A continuación os ponemos el menú de los más mayores del cole para que lo tengáis en cuenta y variéis las cenas que les dáis en casa

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Consejos para los papis

  • Preparar tú misma la comida de tu bebé. Si compras comida para bebés que viene en envases listos para consumir, revisa bien las etiquetas. Mientras menos ingredientes contengan, mejor.
  • Ten en cuenta que no tienes que darle a tu bebé sólo comida insípida, sin sabor. Trata de ofrecerle una variedad de alimentos.
  • No alimentes excesivamente a tu bebé. Observa las señales que te indican que ya está satisfecho .
  • No trates de forzar a tu niño a que coma alimentos que no le gustan. Respeta sus preferencias y evita las peleas en torno a los alimentos.
  • Trata de lograr un equilibrio en las proteínas, los carbohidratos, las frutas y las verduras que le das. Trata de moderar los dulces, la sal y las grasas.
  • Evita las comidas rápidas siempre que puedas.
  • No sobornes o recompenses a tu niño con comida. En su lugar, ofrécele muchos abrazos, besos y cuidados.